Descripción
Con este polo, nuestro deseo no es otro que el de homenajear la historia de la mejor fuerza de choque que tuvo la Monarquía Española. Una de las unidades militares más afamadas de la historia.
La excelencia que obtuvieron en los campos de batalla a lo largo de Europa, pero también en ultramar o combatiendo como fuerza embarcada; recogía la esencia de las viejas legiones del mundo clásico casi mil años después. Su semilla brotará a finales del siglo XV, en el marco de las guerras de Italia con Gonzalo Fernández de Córdoba al frente, mientras se consolidan las bases del Estado Moderno.
En los Tercios hubo grandes oficiales (Julián Romero, el Gran Duque de Alba, Alejandro Farnesio, Ambrosio Spínola o Juan de Austria), y grandes soldados que además abanderaron un horizonte cultural inaudito que no se ha vuelto a ver. Hablamos de Cervantes, Lope de Vega o Calderón de la Barca entre otros. Sus manifestaciones artísticas, en las que se glosan grandes gestas de armas, fascinaron y siguen siendo referentes de un mundo contemporáneo.
Este polo bordado lleva como núcleo del diseño a su patrona, la Inmaculada Concepción. Su imagen se apareció durante la batalla de Empel (1585) para obrar la victoria sobre las tropas de las Provincias Unidas del almirante Hohenloe-Neuenstein en un momento crítico del enfrentamiento. La virgen forma su aureola mística meciendo su media luna con un juego de tizonas y picas, dos de las armas más significativas en los combates sostenidos por las tropas, muy especialmente durante el siglo XVI. Como complemento a estos elementos se acompaña la cita “España mi natura”, dando a entender que la valía, la honra, la humildad y el sacrificio de aquellos soldados tenía una cuna incontestable, que era nuestro país.















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